Ante el alud de mensajes pidiendo la vuelta a la actividad de este blog, (dos respuestas son alud, tres o más hubiesen sido avalancha y media docena un tsunami escala 12) vengo a poner cuatro líneas sobre la devacle florengista.
La maquinaria de propaganda del SS se engrasó de forma automática tras la remontada (bajada de pantalones) ante el Sevilla. Nunca había visto despejar a dos metros de la frontal del área cada centro de carapony. Con ese desgaste, hasta Dí hubiese marcado ese sábado. En cuanto pitó el árbitro, la prensa rosa ya había empezado el partido del miércoles con un 3-0 (esto me suena, como sonó la cara del que lo dijo en el tunel de vestuarios de burdel de la Castellana). Incluso, creo, me quedo corto. En la tertulia de radio mafia del día de la caída del imperio florengista, previa a la batalla, parecía que ya estaban jugando la final de mayo y que pasando ese partido ya estaban goleando al futuro rival. Que el OL, a pesar de la ida (les muerden en el pie el lobo y miran al sol a ver si de ahí viene el dolor), no era equipo (¡¡¡zas!!! en toda la boca. Rival hubiese sido más acertado), que pasarían fácil. Alguno si que ponía algún pero, pero más que nada por no parecer una enjabonada excesiva a la banda del excelso SS.
A eso no le llaman soberbia, no lo es, es sobradismo, aunque el término, me temo, no exista en el RAE. Al final pasó lo que pasó, comentar el partido no lo haré, por dos motivos: vi los últimos diez minutos y para decir juas juas, no vale la pena (parezco desGracia Caridad, no te digo tonto para no ponerme a tu altura, pero ya te lo he dicho).
El día después, la maquinaria de papel y tinta, bits, ondas hertzianas comenzaron con lamentaciones, con menosprecios (OL no es equipo -volvemos a usar mal las palabras-, es el peor equipo que los últimos cinco verdugos…), y sobre todo, no mordiendo la mano que les da de comer, deciden que ya hay culpable: el soso, el pipita y el curita canarinho.
Los pequeños goebbels de la prensa del régimen no paran de repartir estopa al chileno (apático, soso, triste, incarismático -palabro-…), que fue el culpable de no corregir el equipo en el segundo tiempo, de no salir con el equipo que el tenía en mente, de… Pero esto es como arreglar la crisis desde casa del Rey, a ver si trabajáis más, que yo no me tengo que preocupar que mi silla no me la mueve ni dios. ¿Existe algún entrenador que deje 65-70 kiloeuros en el banquillo o en la grada por decisión técnica? Ni el Schuster más embebido de si mismo, ni el Mourinho más altivo. El SS maneja la guillotina con una facilidad pasmosa, que dejaría a Robespierre como un proselitista del derecho a la vida y activista antipena de muerte. Dejar a sus estrellitas en el banquillo, activa el agujero negro que provoca la desaparición instantánea del inquilino del banquillo.
Hoy ponen a un denostado, expulsado y vilipendiado en la casa blanca como sustituto de alaTriste. El elegido es ¡Michel, Michel, Michel, maricóooooooooon, maricóooooooooo!
Gran símil el de la trituradora o picadora, las cuchillas están afiladas y pronto serán nutridas de carne fresca.
Dedicado a todos aquellos que llevan tatuado el escudo del SS y que se esconden y a los que no. Roncerdo, te queremos. Carapanes: Guasch y Manu Sánchez, estamos con vosotros y vuestro dolor.
Un sueño: l’Himne del Barça sonando el 22 de mayo.
Coherencia: como culé empedernido, una debacle blaugrana será obviada pertinentemente.
Esto…