Imposible no hablar del Derby, que siempre se ha llamado así, hasta que cuatro iluminados, olisqueando las vomiteras dialécticas de Jorge A. Valdano, adoptaron el término clásico, importado del ambas orillas del Río de la Plata, como el duelo fraticida entre los archirivales y enemigos irreconciliables. Un ataque de purismo, al asociar el tema del derby para los duelos dentro de la misma ciudad.
Pero dejémonos de verborrea argentina y vayamos al meollo de la teoría del si, a desarrollar tras el Derby del sábado.
Sobre el desarrollo del partido y el resultado no voy a comentar nada que ya se haya dicho. Se cumplieron todos los oráculos, pero con un final más plácido de lo deseado por el que escribe y la culerada en general.
La teoría del si versa sobre la interpretación del perdedor del partido, bueno mejor dicho, de la prensa rosa afín.
Esta teoría se fundamenta en que todo hubiese cambiado SI un acontecimiento concreto y puntual en el desarrolo del encuentro hubiese tenido otro fin. Vamos, para ir al grano, SI los tuercebotas del Palangana y me voy a quedar sin Drienthes, hubiesen sido jugadores de fútbol en lugar de recogepelotas elevados a la categoría de suplentes de relleno en un banquillo.
Claro que esta teoría flaquea, sobre todo, en lo referido a la relación cronológica de los acontecimientos. SI la teoría del SI se aplicase correctamente, a partir del primer acontecimiento reseñable, el primer SI sería totalmente blaugrana, por que SI los dos primeros chutes de Messi no los para Casillas, sería un 2-0 en el primer cuarto de hora. SI en el rechace de Casillas a tiro de Messi, en lugar de Carnamalo hubiese sido Eto’o el receptor del rechace, hubiese sido gol. SI… Sí, estoy cansado de la teoría del SI y de su uso sesgado y partidista. Y, sí, es una teoría que básicamente utiliza el equipo que pierde y que se quiere que gane para justificar lo injustificable.
El paradigma de esta teoría, científicamente demostrable, es que desde la prensa rosa capitalina, se estaba abusando de esta teoría durante toda la semana, dado que se propugnaba que SI Robben no se hubiese autoexpulsado, el partido hubiese sido otro.
Ahora, SI alguien quiere hablar de fútbol que lo hable.
Pd.: SI este fuera o fuese un blog imparcial, no bautizaría a los jugadores con apelativos cariñosos. Pero no lo es. En eso se intenta ser más honesto que toda la prensa rosa.
