Pasado el derby, todo se reduce a cifras.
Este pasado fin de semana fue la gran batalla, un episodio más en la guerra entre los grandes dictadores del deporte, digo fútbol peninsular.
0-2: Messi y Pedro. El fútbol y el básquet. El partido de ida y el de vuelta.
2 de 2: El fútbol y el aperitivo del básquet (7-1 en la temporada) y las victorias en la ida y en la vuelta.
A 3: partidos de ganar la cuarta, en el segundo escenario perfecto (el primero siempre será el Camp Nou).
Tanta horas de verborrea en la radio, los millones de letras, hojas de papel impreso, miles de millones de bites en la red, horas de conjuras televisivas para acabar como la mitad queríamos y la otra mitad suponía.
Como forofo puedes, debes no ver la realidad y esperar que tu equipo sea esa apisonadora que deja al rival como el asfalto caliente, como una superficie lisa, llana, sin obstáculos por la que avanzar de forma implacable. Pero si las lentejas que llevas a tu plato vienen, de lo que se conoce como prensa deportiva (aka la otra prensa rosa), tu dignidad debería llevarte hacia un análisis de lo que pasa sobre el campo, evitando ser un forofo con acceso a una pluma y a su difusión masiva. Acabado el partido comenzó el bombardeo sistemático sobre los menos culpables y poniéndose a los pies del SS. Cuan viles son los serviles.
Las loas previas a CrisRo se tornaron rendición ante el pequeño gigante con el 10 a la espalda.
Al final del partido solo faltó que vertiese lágrimas de cocodrilo sobre su limpio y delicado cutis. Lágrimas de frustración e impotencia. Pero convirtió la frustración en ira en lugar de modestia y admiración. Gracias por seguir dando ventaja.
A partir de ahora, dos cara de perro contra los cachorros de Mou y una batalla de desgasta, como las de la I Guerra Mundial en el frente francés, para ganar palmo a palmo un punto tras otro hasta llegar a la gloria.
A CrisRo y compañia siempre les quedará el consuelo de llevarse a la Bermúdez a mover el culo y jugar a miss camiseta mojada.
Pd.: ilustraría el último comentario con la foto de la sujeto en la que muestra un tatuaje del club del SS, pero es que bizquea de senos y para no mejorar el espartano grafismo del blog, mejor lo dejamos como está.