Llevamos cinco partidos de liga y el líder es el desballestado Valencia, que por lo que parece ha montado un equipo estajanovista, que se dedica a trabajar más que a jugar. Lo poco que lo he visto, un rato con los colchoneros, no fue muy para allá, pero a base de picar sobre el granito rascaron un empate.
Empate, que según como acabe el partido del Calderón, puede que deje a los colchoneros y a los periodistas mandrilistas con la medida exacta de lo que es el Atleti, un outsider, pero cuando monte una plantilla en condiciones. Ganando dos partidos y la supercopa de Europa, hizo a los maestros de la bit-tinta que encumbrasen al club del Manzanares a la categoría de cuasi subcampeón de liga, por lo menos. Supongo que era una manera de motivarlos para que en su partido contra el vigente campeón no perdiesen la costumbre de las dos últimas temporadas. Resultado, un baño de juego culé y una exhibición de un portero que se rifará media Europa, y que mucho me temo, la caverna mediática intente llevar hacia el burdel de la castellana.
El campeón de liga sigue a lo suyo, a jugar igual, con los mismos del año pasado. El día que hay experimentos en exceso, colleja y cura de humildad (Hércules, el ladrón de la liga del Ronaldo de verdad, el de su único año de culé, antes de ser el Gordo). En casa se esta jugando peor que fuera, esperemos que eso vaya a mejor. Messi seguía impresionante, hasta que el huno con cinta en la frente le dio dos partidos de descanso. Admirable el sacrificio colectivo del mejor jugador del mundo y ocho campeones del mundo aplicándose en defensa. Siempre hay empanadas, como esas pelotas que van a la olla y que se enredan y cuestan más de un disgusto, ayer un palo y un gol.
Dejemos para el final la vedette, la estrella de la liga, EL TRADUCTOR. Visto lo poco visto, juegan igual que con Pelellegrini, balonazos hacia arriba y seis defensas, los dos mediocentros no dejan de ser dos libres. La superioridad táctica, la presión, la contundencia, todo lo que loaban hace mes y medio todos los componentes de la caverna mediática y que mojaron sus sábanas el día que el traductor estampó su rúbrica en un montón de papeles, que lo único que aseguran es el pastizal que le va a caer en su cuenta corriente. De momento, sin juego, sin goles, ni a favor ni en contra, todo hay que decirlo, siguen agarrándose a lo típico: tiempo para que se adapten al nuevo sistema, para compenetrarse, para coger la forma, para adaptar a los nuevos a la nueva liga… y a su fe inquebrantable a títulos pasados, cuando el fútbol es como la bolsa, rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras. Solo falta ver cuando empezaran a afilar el hacha y llevar al cadalso al traductor. Si tropieza en la copa o la liga de campeones, deberían estar los afiladores con exceso de trabajo.
El año pasado el triste chileno era objeto constante de dardos, puyas y todo un repertorio de prosa punzante lanzada sobre su persona, por jugar a lo que juega el Traductor. Supongo que en los diccionarios de la caverna mediática han borrado la entrada COHERENCIA de sus libros de estilo y diccionarios de la RAE.
¡Leches! Llevo más de 500 palabras.
Bueno, para acabar, decir que esto acaba de empezar, pero que todo parece muy claro. Cuatro se van a ir rápido hacia arriba, el resto a pelearse por las sobras.
